Día del Padre sin él; emociones y recuerdos a flor de piel


La vida presenta situaciones difíciles, dentro de ellas la muerte de un familiar. Cada fecha especial se torna distinta cuando falta un ser querido.



Santo Domingo.- Llegó el Día del Padre, pero no todos tienen la dicha de festejar esta fecha junto al ser que lo engendró, por el contrario, les toca llevar flores al cementerio y recordar los momentos vividos con quien les brindó un amor incondicional, y en muchos casos, fue más que un padre; un amigo.

Ese es el caso de Nadelyn Franco, quien perdió a su cómplice hace alrededor de cuatro años, y desde entonces ha abrazado sus recuerdos como el regalo más apreciado, trabajando cada día para honrar su memoria.

“Mi padre y yo éramos cómplices, uno para el otro. A él le contaba todo. Salíamos a pasear, íbamos a la heladería, de compras, a la iglesia, carnaval, me llevaba al médico si era necesario, me buscaba al llegar de la universidad cada noche, ayudaba con las tareas, y vivíamos haciendo bromas uno del otro”, cuenta Franco.

Este es el cuarto Día del Padre que Nadelyn y sus hermanas pasarán sin él. Afirma que desde su ausencia nada ha sido igual.

“Solo le pido una visita, donde sea que esté, que me diga que está orgulloso de mi y que siempre me cuida. Le diría que lo amo, como siempre se lo dije en vida”, finaliza la joven.

Para Genera Sánchez la vida también ha sido distinta después que su padre no está con ella. A pesar de que hacen ya 15 años de aquel oscuro día en que su progenitor cerró los ojos para siempre, recuerda cada instante como si hubiese sido ayer, y cuando de fechas especiales se trata la nostalgia la invade.

La relación entre mi papá y yo era más que de padre a hija. Era mi amigo, nos llevábamos muy bien. Si pudiera decirle algo, sin dudas, le diría que soy capaz de dar lo que sea para que él estuviera aquí conmigo, que lo extraño mucho, y que nada en casa ha sido igual desde que se fue”, expresa Genara.

La joven dice que cada vez que llega esta fecha no hace más que pensar en cómo fuera si él estuviera. Sus ojos se llenan de lágrimas al recordar los momentos que festejaron juntos.


El dolor revive en fechas especiales 

El comportamiento humano está basado en procesos mentales, entre ellos la sensación. Al enterarse de que se acerca una fecha especial llegan a su memoria recuerdos que reviven esos sentimientos que estaban ocultos.

"Cuando una persona que tiene, por ejemplo, a su padre ausente, siente y percibe a través de los medios de comunicación que el Día del Padre se acerca, llega a su memoria todos los recuerdos agradables y dolorosos, y es ahí donde llega un sentimiento de culpa por no haber aceptado el duelo de la manera correcta, no haber dado el trato debido en vida o le embarga la misma sensación de dolor que sintió en el momento del duelo. Esto, a menos que hayamos sanado el duelo", explica la psicóloga Jennifer Campis.

Según un artículo publicado en la página web Manejodelduelo.com, en esta fecha tan especial e inclusive durante los días previos, las emociones y los recuerdos estarán a flor de piel.
Una recomendación es tratar de no evadir el dolor, ni hacer como si nada sucediera. Es bueno, para esta fecha, buscar espacios de relajación y aliviar el estrés físico y emocional.

Estos días pueden traer profunda tristeza y nostalgia como si fuera el primer día de duelo por lo que es esencial que se busque una manera de expresar este dolor.
  
El duelo

De acuerdo Campis, el duelo es una reacción natural hacia la pérdida de alguien significativo para la vida de una persona.

En el caso de la pérdida de un padre, explica la profesional, aunque exista una relación positiva o complicada, provoca una reacción de sentimientos, comportamientos y emociones, ya sea por la pérdida de la relación, el contacto con esa persona o de la figura paterna como tal.

De acuerdo con Campis, para enfrentar el duelo de manera saludable, ya sea del progenitor o de cualquier otro ser querido, el primer paso es aceptar la realidad, y tratar de adaptarse a un nuevo estilo de vida donde se haga conciencia de que ya esa persona no va a estar presente.
Agrega que, "si pasada las semanas de esa pérdida la persona sigue sintiendo esa profunda soledad, dolor y tristeza, estamos hablando de un duelo patológico o complicado".

Afirma que para sanar un duelo patológico la familia cercana y los amigos son pieza clave para la recuperación de quien lo sufre, ya que a veces esa persona está tan inmersa en su dolor que no se da cuenta que han pasado meses, y hasta años de esa serie de conductas que le impiden llevar un estilo de vida normal. 

Hay indicadores que influyen para que el duelo sea más difícil, uno de ellos es cuando no se está esperando la muerte, sino que esta sucede a raíz de un accidente o una enfermedad no detectada.

En estas fotografías Nadelyn posa junto a Sixto Franco, o como cariñosamente ella le llamaba "Canas",
el día de su graduación de bachiller.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Mi reflexión de por qué estudio periodismo

Crónicas de un embarazo NO anunciado